La esencia

La idea de una CON diferente surgió en la cabeza de Sergio, nuestro director, hace muuuucho tiempo. Ahora él os lo va a explicar.

La historia de Sh3llC0N: la idea

Para hablar de Sh3llC0N, de su origen, de su porqué, es necesario ponerse en situación y entender las circunstancias que propiciaron su creación.

Yo vengo de una familia y ciudad humildes. Reinosa, donde el frío es una constante y no puedes andar 100 metros sin haber saludado al menos a 3 personas. Decidí estudiar telecomunicaciones y tuve la gran suerte de poder hacerlo, sin ser consciente de todos los sacrificios que tuvieron que hacer mis padres, los cuales supe al cabo de los años y se me revuelve algo dentro cada vez que lo recuerdo. Jamás les podré estar lo suficientemente agradecido. Hasta segundo de carrera no tuve (tuvimos) ordenador en casa (¡ya no digamos internet!), y ese primero fue prestado, de modo que hasta entonces tenía que hacer todos los trabajos en el aula de informática de la universidad.

«…lo iba a hacer por mi, lo iba a hacer por la comunidad y lo iba a hacer a mi manera, como siempre imaginé que sería.»

El tiempo pasa y de repente me veo en mitad de Madrid, trabajando entre ordenadores, perdiendo horas y horas en transportes públicos, y no se cómo ni cuándo descubro el mundo del hacking. Aquello era increíble, ¿cómo podía alguien hacer esas cosas que publicaban después en internet? ¿cómo sabían todo eso? ¿se lo había enseñado alguien? ¿cómo tenían esos recursos para poder y saber investigar? Si yo no sabía ni lo que era un módem no porque fuese muy joven sino porque no tuve la oportunidad. Como todo niño que no es capaz de saciar su necesidad de conocer, allá fui yo, a mi primer congreso de hackers (la primera Rooted) Me sentía un auténtico privilegiado, era como esa sensación de decir “¡mamá, papá, mirad!». Aunque no entendiese la mitad de las charlas, allí estaba, como uno más, aprendiendo e incluso riéndome de los chistes (a veces sin pillarlos del todo) que hacían los ponentes cuando destapaban las vergüenzas de las grandes empresas. Por allí estaba un tio con un gorro de colores y pelo largo al que saludaba mucha gente, “ese debe de ser importante” pensé yo. Los que han montado todo esto han hecho venir a la tele, la sala está petada de gente… Todo era impresionante, te ibas a casa con más ganas todavía de cacharrear con el ordenador.

Por circunstancias de la vida vuelvo a mi Reinosa natal, y un golpe de realidad me da en toda la cara. En toda Cantabria no había nada de ciberseguridad, ni eventos, ni cursos, ni siquiera amigos con los que poder hablar de esas cosas… nada. Aquello simplemente no podía ser, así que me puse a tantear qué había que hacer para hacer yo mismo una CON. Unas cuantas llamadas, unos cuantos mensajes y correos, y en una semana encontré a gente dispuesta a venir aquí, a mi casa (no literalmente), a dar charlas, a ayudar a montarlo. Comentarios como “claro tio”, “venga, cuenta conmigo” o incluso “estás loco, yo te ayudo” nunca se me irán de la cabeza. Aún faltaba una parte importante, el nombre. Tenía que ser algo friki pero que molase. En ese momento me acordé una charla que ví de Rubén Santamarta en la primera Rooted que me rompió la cabeza. Solo recuerdo estar sentado intentando seguir la charla y dije para mi “joder, esta charla del infierno me está matando». Y como siempre me han gustado los juegos de palabras, ahí surgió: Security HELL CONference. ShellCON o Sh3llC0N. Parecía como si estuviera viviendo dentro de algo irreal, después de preparar todo e involucrar a mucha gente llegaba el momento de la verdad. Recuerdo que cuando empezó a llegar la gente a la CON en Santander (después estar toda la noche ensayando con Carlos el discurso de apertura), nos mirarmos Tomy y yo y nos dijimos “que han venido, que esto es de verdad”. Ya solo quedaba disfrutar del esfuerzo y las horas invertidas en aquello.

Cuando acabó todo, mi cabeza empezó a imaginar (como siempre) una CON donde la gente tuviera su espacio, no solo charlas y talleres, sino un lugar donde exponer sus proyectos, salas de networking, un sitio donde frikear o donde dejar su CV porque quería mostrar su valor. Pero aún así, me seguía faltando algo. Había un vacío que no se terminaba de llenar, a pesar de todas las amistades hechas, de todos los brindis, de todos los nervios, saludos y despedidas… No era mi Reinosa.

Al cabo del tiempo (2023), y después de un merecido descanso, tras varias idas y venidas dentro de la organización del congreso, ese eco en mi interior, esa esencia que no te deja dormir agusto, me decía que Sh3llC0N no se había acabado a pesar de los esfuerzos por convencerme de lo contrario. Pero esta vez iba a ser diferente, no lo iba a hacer por las empresas y tampoco por dar el gusto a los demás o por conseguir más patrocinios. No, lo iba a hacer por mi, lo iba a hacer por la comunidad y lo iba a hacer a mi manera, como siempre imaginé que sería. Algo familiar, algo cálido y donde todo el mundo se sienta arropado y partícipe. Y sí, tenía que ser en Reinosa, porque es el sitio que me ha visto nacer y porque puede haber otros chavales que tengan las mismas inquietudes que yo tuve y no sepan a dónde ir o como empezar. Porque Sh3llC0N nació allí, y si se tiene que acabar, se acabará allí.

 

Sergio

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